Las cosas buenas del invierno

Aunque ya hemos tenido nevadas, temperaturas bajo cero y un frío que pela, es este sábado cuando entramos, por fin, en el invierno. Y creo que muchos me consideraréis un bicho raro, pero digo “por fin” porque a mí no es que me guste el invierno, sino que ¡me encanta! Por eso, a través del siguiente collage, voy a intentar convenceros de esas cosas buenas (que sí… que las hay) de esta estación tan impopular.

Cosas buenas del invierno

1. Nieve | 2. Bebidas calientes | 3. Chimeneas y velas | 4. No salir de la cama | 5. Accesorios de abrigo | 6. El sol de invierno

1. La nieve: Al igual que el mono de la primera imagen disfruta de la nieve (a su manera, claro), yo también me lo paso como una enana cada vez que nieva. No hay nada mejor en invierno que despertarte un sábado y descubrir, al abrir la persiana, que todo a tu alrededor está cubierto por un precioso manto blanco. Es entonces cuando te pones la ropa de esquiar (por eso de ir calentito y que no te cales hasta los huesos) y sales a la calle para disfrutar del crujido de la nieve al caminar, del paisaje inusual, del aire puro al respirar…

Disfrutar de la nieve

Así es como me lo paso yo solita… 🙂

Pero lo que más me gusta es coger a mis perros, que disfrutan tanto o más que yo, y llevármelos al monte a correr y jugar con la nieve. ¡No hay nada mejor!

Paseo por la nieve

Paseo perros nieve

Por cierto, ¿sois conscientes de la perfección de un copo de nieve? Gracias al fotógrafo ruso Alexey Klitov, podemos descubrirlo. Podréis ver que se trata de un minúsculo cristal de hielo tallado al milímetro, para formar una estructura increíblemente perfecta:

copo de nieve


2. Bebidas calientes: 
Y ¿qué hay mejor después de un día de frío que llegar a casa y tomarte una bebida caliente? Chocolate, café, té… apretar la taza con tus manos y hundir la nariz en el vapor que desprende la bebida…

chocolate caliente

cafe

Ya sea un chocolate caliente a media tarde o un café mientras todavía remoloneamos en la cama, es una experiencia que se disfruta en su totalidad únicamente en invierno.

3. Chimeneas y velas: Otra de las cosas más agradables del invierno es sentarse al calor de una chimenea. El chisporroteo del fuego, el calor que desprende, la visión de la leña al rojo vivo…

chimenea

Pero para los que no tengan la suerte de tener una chimenea en su casa, también hay alternativa; se puede conseguir una sensación similar con un escenario repleto de velas. Aportan esa intimidad, romanticismo y calor que hacen que no queramos estar en otro lugar.

velas

Así, a pesar de estar en la calle y en plena nieve, las velas consiguen hacer este espacio único y acogedor.

4. No salir de la cama: Nos ponemos en situación: es domingo y en la calle hace un frío que pela; tú estás en la cama, con el nórdico o las mantas hasta la nariz… Esa sensación de vaguear hasta las tantas en la cama para no tener que salir a lo que nos parece un frío polar… ¡Se trata de una sensación tan familiar y agradable!

cama-perro

5. Accesorios de abrigo: Creo que también en esto seré considerada como bicho raro, porque ¡me encanta la ropa de invierno! De hecho, ya lo demostré en el post de las cosas con pelo, pero vamos, que las bufandas, los gorros, los guantes, los abrigos, las botas altas… cuanto más grandes y ‘gordos’, ¡mejor!

bufanda

Bufandas gigantes con las que envolverte casi entera…

guantes, manoplas, ugg¡Manoplas UGG! Después de probar las botas, no me cabe duda de que los guantes serán una auténtica maravilla.

Gorro con pompon de pelo

Y como no podía ser de otra manera… ¡un gorro con pompón de pelo! ¡Y, además,  a lo grande!

Y si todavía esto no te convence, puedes unirte a la última tendencia: el 3×1; ¡gorro-bufanda-guantes!

gorro-bufanda-guantes
6. El sol de invierno: Por último, vamos con una de las sensaciones más agradables del invierno. No oiremos a nadie decir que le encanta el sol abrasador del verano. En cambio, el sol de esta época del año… ¡es un placer! Sentarte en una terraza de invierno (bien abrigado, por supuesto) y disfrutar de esos rayos de sol que te calientan poco a poco y que (en ese momento) te dan la vida… ¿¡Quién podría querer nada más!?

Terraza de invierno

Después de todas estas sensaciones agradables que experimentamos gracias al invierno, no puedo creer que aún pueda seguir habiendo personas a las que no les guste (al menos un poquito) la estación invernal. Así que vamos a dejar de hablar de los días cortos y de lo deprimente que es el frío, y vamos a pensar más en todas estas cosas que a veces obviamos, pero que en determinados momentos se convierten en experiencias realmente especiales.

¿Alguien más es un bicho raro como yo?

Anuncios

3 pensamientos en “Las cosas buenas del invierno

  1. Se me olvidaba,soy January Granado, si no caes,pregunta en tu entorno. Y no por ser quien eres hago el comentario,lo hago por ser tan bonito y bien expresado,haces que apezca.

¡Gracias por tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s